Influencia de la combinación mashua negra (Yana Añu) y amarilla (Ckello añu) en las propiedades
organolépticas del néctar
Artículo científico: pág. 35
Volumen 7, Número 2, julio - diciembre, 2024 - Recibido: 15-11-2024, Aceptado: 23-12-2024
https://doi.org/10.46908/tayacaja.v7i2.235
Keywords: Nectar, black mashua, yellow mashua, sensory evaluation.
INTRODUCCIÓN
En la actualidad, existe una creciente conciencia global
sobre la importancia de adoptar una alimentación
saludable, sostenible y rica en compuestos bioactivos que
contribuyan a la prevención de enfermedades y al bienestar
general. Esta tendencia ha impulsado el desarrollo de
nuevos productos alimenticios que no solo aporten valor
nutricional, sino que también mantengan el sabor, la
identidad cultural y la funcionalidad de los ingredientes
nativos (Naranjo-Ramírez y Arias-Giraldo, 2020). En este
contexto, las bebidas naturales elaboradas a partir de
insumos autóctonos han adquirido notoriedad debido a su
carácter nutritivo, su potencial funcional y su creciente
valoración por parte de los consumidores que buscan
opciones más saludables y menos industrializadas (Comas
y Ferrer, 2018). A nivel internacional, el consumo de
bebidas naturales y funcionales ha incrementado hasta
representar cerca del 30% de las adquisiciones en mercados
como Estados Unidos, Canadá, Francia, Suecia, Holanda y
Emiratos Árabes Unidos, impulsado por la demanda de
productos con beneficios comprobados para la salud
(Gallardo, 2024).
En este escenario, los tubérculos andinos emergen como
una fuente valiosa para el desarrollo de productos
innovadores, especialmente la mashua (Tropaeolum
tuberosum), un cultivo ancestral con amplia presencia en la
sierra peruana. Según el Ministerio de Agricultura y Riego
(Midagri, 2021), el Perú es el segundo mayor productor
mundial de mashua, alcanzando una producción anual de
43,667 toneladas, concentrada principalmente en
Ayacucho, Cusco y Huancavelica. En esta última región, el
distrito de Pazos destaca por aportar aproximadamente el
30% de la producción regional (INEI, 2021). No obstante,
a pesar de su disponibilidad y tradición culinaria, el
consumo de mashua ha disminuido de manera significativa
en las últimas décadas, principalmente debido al cambio de
hábitos alimentarios, la pérdida de prácticas tradicionales y
la falta de innovación en su transformación en productos
con mayor aceptación (Dávila, 2020; Luciano, 2021).
La mashua constituye un recurso estratégico para la
formulación de nuevos productos alimenticios debido a su
elevado valor nutricional y funcional. Es considerada el
cuarto tubérculo más importante de la región andina,
después de la papa, la oca y el olluco (MINAGRI, 2012).
Su composición química destaca por su aporte de proteínas
(15%), hidratos de carbono (20%), vitaminas del complejo
B, vitamina C y minerales esenciales como hierro, zinc y
magnesio. Además, contiene elevados niveles de
compuestos bioactivos, especialmente antocianinas,
flavonoides y otros metabolitos secundarios responsables
de sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias,
anticancerígenas y nefroprotectoras (Castejón, 2024;
Castro, 2023). A pesar de su potencial, la mashua continúa
siendo un alimento subutilizado en la industria alimentaria,
lo que evidencia la necesidad de desarrollar productos de
valor agregado que favorezcan su reintroducción en la dieta
moderna (Dilas-Jiménez y Ascurra-Toro, 2020).
Paralelamente, el néctar se presenta como una bebida con
amplia aceptación en el mercado global y local. Se elabora
a partir de jugos naturales de frutas, agua y azúcares,
pudiendo incluir otros ingredientes que fortalecen su
estabilidad y valor nutritivo (Javier, 2022). Los néctares se
caracterizan por su sabor dulce, textura ligera y elevado
contenido de vitaminas y antioxidantes (García, 2022). Su
consumo es transversal a todos los grupos etarios, desde
niños hasta adultos mayores, debido a su aceptabilidad
sensorial, su contribución a la hidratación y su aporte
energético, lo que los convierte en una alternativa
refrescante y menos ácida frente a los jugos naturales puros
(Ibáñez, 2022; Prensa, 2021).
A pesar de la amplia disponibilidad de néctares de frutas en
el mercado, la incorporación de tubérculos andinos como
ingrediente principal representa una oportunidad
significativa para diversificar la oferta y revalorar cultivos
nativos. El desarrollo de néctares a partir de mashua negra
(Yana añu) y amarilla (Ckello añu) no solo permitiría
aprovechar sus propiedades nutricionales y bioactivas, sino
también contribuir a la recuperación de su consumo
tradicional y a la generación de un producto innovador con
potencial comercial en el sector de bebidas funcionales
(Dionicio-Varas, 2024).
En este contexto, el presente estudio se centró en evaluar la
influencia de la combinación de mashua negra y amarilla en
las propiedades organolépticas del néctar, específicamente
en cuanto a sabor, aroma, color y aceptación sensorial. El
objetivo general fue analizar cómo la mezcla de ambas
variedades influye en las características organolépticas del
producto final. Asimismo, los objetivos específicos
incluyeron: describir las características sensoriales del
néctar elaborado con distintas proporciones de mashua
negra y amarilla, y determinar el tratamiento óptimo de
formulación que logre un producto con mayor aceptación.
Este estudio busca revitalizar el consumo de mashua,
promover su transformación agroindustrial, contribuir a la
preservación de la biodiversidad andina y generar
alternativas de desarrollo económico para las comunidades
productoras mediante la creación de un producto con valor
agregado y competitivo en el mercado de bebidas
funcionales.
MATERIALES Y MÉTODOS
Materiales
Para la elaboración del néctar se utilizaron como materias
primas principales la mashua negra (Yana añu) y la mashua
amarilla (Ckello añu), ambas seleccionadas en estado de
madurez comercial para asegurar su adecuada calidad
tecnológica. Además de estos tubérculos, se emplearon agua